El bordado es una técnica de personalización textil que consiste en coser hilos directamente sobre una prenda o accesorio para crear un diseño, logotipo, texto o imagen. Se realiza con máquinas bordadoras industriales que interpretan un archivo digital (generalmente en formato DST o EMB) y replican el diseño con gran precisión.

Es una técnica clásica, elegante y muy valorada en el mundo del merchandising corporativo, la indumentaria institucional y los productos de alta durabilidad.


Ventajas del bordado

  • Durabilidad extrema: el bordado no se borra, despega ni desgasta fácilmente. Resiste múltiples lavados y el paso del tiempo.
  • Apariencia profesional y premium: entrega un acabado de alta gama, ideal para ropa corporativa, uniformes, gorras, delantales y merchandising institucional.
  • Versatilidad de aplicación: se puede bordar sobre prendas gruesas como buzos, chaquetas, mochilas, toallas, gorras, entre otros.
  • Colores que no se pierden: los hilos mantienen su tono original, incluso frente a la exposición al sol o detergentes.
  • Textura y relieve: aporta un efecto tridimensional que realza el diseño y le da mayor presencia.
  • Ideal para logotipos pequeños y definidos: perfecto para un branding discreto, elegante y de alto impacto visual.

Desventajas del bordado

  • Limitado en complejidad de diseño y color: no es adecuado para imágenes con muchos detalles finos, degradados o fotografías.
  • Costo mayor en tirajes cortos: tiene costos fijos altos por el armado del programa de bordado (picado), siendo más rentable en volúmenes grandes.
  • No se adapta bien a telas muy finas: puede arrugar o dañar tejidos delicados como poliéster liviano o lycra.
  • Restricciones de área bordada: en superficies pequeñas o curvas (como las gorras) se reduce la zona útil de bordado.